|
Si la fabada es la fuerza y la contundencia de la montaña, las
fabes con almejas son la elegancia y el aroma del Cantábrico. Es un
plato técnica y visualmente más delicado, donde el secreto no es la
grasa, sino la
emulsión del colágeno de la legumbre con el yodo del marisco.
Aquí tienes la descripción meticulosa de su ejecución y las dos
variantes principales que conviven en las cocinas asturianas.
Los Pilares: La Materia Prima
-
La Faba: Debe utilizarse
Faba Asturiana (IGP) de cosecha reciente. Al ser un plato más
ligero que la fabada, cualquier defecto en la piel de la faba es más
evidente. Debe ser "manteca" pura.
-
La Almeja: La reina es la
almeja fina de carril o la de las rías asturianas (como las de
Villaviciosa). Deben estar vivas y perfectamente desangradas
(limpias de arena).
-
El Caldo (Fumet): A diferencia de la fabada, aquí el agua se
sustituye parcial o totalmente por un caldo de pescado blanco (pixín/rape
o merluza) muy limpio.
Receta I: Técnica de "Fuego y Sabor" (Tradición
Clásica)
Esta es la versión que prioriza la integración total de los sabores
desde el inicio.
Ejecución paso a paso:
-
La Cocción Base: Se ponen las fabes a remojo 12 horas. Se
inician en frío con el caldo de pescado, media cebolla, un diente de
ajo y una hoja de laurel.
-
El "Asustado": Al igual que en la fabada, se cortan los hervores
con chorritos de caldo frío para que no rompan. Se cocinan a fuego
mínimo unas 2 o 3 horas.
-
El Sofrito de Mar: En una sartén aparte, se dora ajo muy picado
en aceite de oliva virgen extra. Antes de que dore en exceso, se
añade una cucharada de harina (para trabar), un chorro de
sidra natural o vino blanco seco, y perejil fresco picado.
-
Apertura de Almejas: Se añaden las almejas a este sofrito hasta
que abran.
-
La Unión Final: Se vierten las almejas y su jugo filtrado sobre
las fabes cuando estas ya están tiernas. Se dan unos ligeros
movimientos de vaivén a la pota para que la salsa verde de las
almejas se ligue con el almidón de la faba.
Receta II: Técnica "En Blanco" (Estilo
Gourmet/Restauración)
Muy común en los restaurantes de costa (Cudillero, Luarca), donde se
busca un plato visualmente muy limpio y con la almeja en su punto exacto
de tersura.
Ejecución paso a paso:
-
Cocción Neutra: Las fabes se cuecen solo con agua, cebolla y un
chorro de aceite de oliva. No se añade nada de pescado para que el
color de la legumbre sea lo más blanco y puro posible.
-
El Concentrado: Se prepara un
aceite de azafrán. Se tuestan unas hebras de azafrán, se
infusionan en aceite y se añaden a la legumbre a mitad de cocción.
Esto da un color amarillo pálido y elegante.
-
Ejecución de la Almeja: Las almejas se abren
al vapor de forma independiente con un toque de vino blanco. Se
retiran en cuanto se abren para que no se encojan.
-
Emulsión de Servicio: Solo en el momento de servir (o 5 minutos
antes), se añade el líquido de las almejas (previamente colado por
una estameña para evitar arenas) a las fabes. Las almejas se colocan
encima en el último segundo.
Diferencias Críticas y Matices Regionales
|
Elemento |
Receta Tradicional (Sidrería) |
Receta de Costa (Gourmet) |
|
Alcohol |
Suele usarse
Sidra Natural. |
Suele usarse
Vino Blanco (Albariño o Godello). |
|
Color |
Verde/Amarillento por el perejil. |
Amarillo brillante por el azafrán. |
|
Textura |
Caldo más trabado y denso. |
Caldo más fluido y cristalino. |
|
Punto de la Almeja |
Más cocinada, integrada en el guiso. |
Al dente, casi como un tropezón independiente. |
El Error que Arruina el Plato
El fallo más común es
cocer las almejas junto con las fabes desde el principio. Si se hace
así, la carne de la almeja se vuelve gomosa, pequeña y pierde todo su
jugo, además de correr el riesgo de que una sola almeja con arena
arruine toda la pota de fabes.
Consejo Pro: Si el caldo te queda demasiado líquido, nunca uses
harina a última hora. Saca unas pocas fabes (5 o 6), aplástalas con
un tenedor hasta hacer una pasta y devuélvelas a la pota. Es el
espesante natural perfecto que no altera el sabor.
|